11-M: entre el olvido y la indiferencia institucional


No una, ni dos. Tres. Tres conclusiones podemos sacar de los actos conmemorativos celebrados ayer con motivo del quinto aniversario de la cadena de atentados perpetrados el 11 de marzo de 2004 en Madrid y que pasaron a los anales de la negra historia del terrorismo nacional e internacional como “el 11M”.
Primera, que las víctimas siguen, como es natural, viviendo aquel trágico día como si hubiese sido ayer mismo. Esto es algo normal. La perdida de un ser querido siempre es catastrófica para los que nos quedamos. Más aún si nos lo han quitado así, de una forma tan ciega y sanguinaria. Sin embargo, y aunque no devuelva a nadie a la vida, hay paliativos a ese dolor, como la solidaridad o la justicia, que al menos atenúan el dolor. Ni de lo uno ni de lo otro apenas han recibido en estos cinco años, y a juzgar por lo que vimos ayer, en el futuro aún recibirán menos.
Porque, segundo, la solidaridad quedó patente en el número de políticos presentes representando a quienes les votamos, es decir, a todos los ciudadanos, a todos los que, sin perder a nadie aquella jornada, seguimos unidos y queremos que se sepa, al dolor de las víctimas y sus familias. Bueno, pues de esos, de los que nos representan, una presidenta de Comunidad Autónoma, un alcalde, la líder de UPyD y una ministra de la que mejor no doy ninguna opinión pues no este es el momento.
Ni Su Majestad el rey de España, onerosa testa coronada que pagamos entre todos, parados o no, para que haga acto de presencia en momentos como el de ayer, ni el Presidente del Gobierno, ni el líder de la oposición, ni, aunque en esto puedo estar equivocado, el que era presidente aquel día. Ni uno. Eso sin contar con el muy poco afortunado boicot institucional de los socialistas madrileños que decidieron escoger el peor día del año para escenificar sus estúpidos pucheritos.
Aunque, todo esto, una gota de agua en un océano inmenso comparado con el bochorno que produce, y aquí viene la tercera conclusión, el total y absoluto desinterés por tratar de esclarecer qué pasó realmente aquel trágico día y quién o quiénes fueron los encargados de organizar y preparar aquella cadena de atentados. Autores intelectuales que se dice. De rositas siguen. Increíble pero cierto.
Un asco, vamos.


2 comentarios:

nika dijo...

El del 11M es el caso peor instruido de la Historia. Pero no quiero hacer un comentario sobre las 'pruebas', ni sobre todos los puntos obscuros que rodean a este atentado. Sólo quiero solidarizarme junto a ti con las víctimas. Algunos, no se sabe por qué, querrán pasar página y que se olvide pronto este drama, pero la mayoría de españoles tendremos en el recuerdo -especialmente en esa fecha- y homenajearemos a quienes más de cerca lo sufrieron.

saludos

Yo, Yuste dijo...

Pues sí, nika, así es.