Consejos para prevenir la GRIPE A


Debido al casi total desconocimiento ante los riesgos, causas de contagio y consejos para prevenir la ya famosa gripe A o gripe porcina, Edvgar Yustessen director del prestigioso Instituto Público de Rossemborg (Rossemborgennsen Institutorg Publikssen), más famoso por sus siglas RIP, ha editado una guía con una serie de consejos prácticos, muchos de los cuales ya han sido adoptados por los ministros de sanidad de los países más avanzados del Tercer Mundo. Lo que a continuación os presento, no es otra cosa que una traducción libre del texto noruego. No quiero terminar esta pequeña introducción sin añadir que aunque hace años que no hablo el noruego, todavía lo leo con fluidez y además, he descubierto con no poco orgullo, que sigo entendiendo tan poco como antes:

Consejos para prevenir la gripe A:

Consejos poco aconsejables:

- Contagiarse de la peste bubónica: está demostradísimo que la gente que contrae esta enfermedad no tiene ninguna posibilidad de enfermar de gripe. Es más, aunque eso sucediese, sería como tener un constipado mientras un esquimal te esta mordisqueando los cojones –no creáis que me invento nada, claramente dicen: eskimalergsoon mordisqkeensentesstikulsson- es decir, un mal menor. Uno muy menor.

- Saltar desde un puente a un río helado: el salto puede durar entre dos milisegundos si se efectúa desde el ridículo puente de Orggberrsssensen y los cuatro segundos si se salta desde el majestuoso puente de Fuerrkaknssen, tiempo insuficiente en ambos casos para caer enfermo. Una vez transcurrido el tiempo de caída el riesgo de padecer otra cosa que no sea la muerte se reduce a cero.

Consejos aconsejables:

- Beber mucho jabón y lavarse las manos con zumo de frutas –esta parte no la acabo de comprender del todo, lo reconozco, en ese momento estaban multándome por aparcar mal el coche y no presté mucha atención-. También es conveniente saltar muchas veces sobra la cabeza de un agente de la policía municipal y a ser posible meterle la libreta electrónica por entre el escroto y el cuello de la tropa de Stanilavsky… o algo así.

- Amordazar a los niños antes y después de ir al colegio. No solo se evitará que se contagien y, lo que es peor, que le contagien a usted, sino que además estarán calladitos. Es recomendable que la profesora use este mismo sistema durante el horario lectivo. Si está buena también se le puede pedir que nos ate y amordace a nosotros.

- Dar muchos besos, a poder ser en la boca y a desconocidas. Es un mito difundido por el Vaticano al que no hemos de prestar la menor atención: no pasa nada por besarse, siempre que sea con lengua. En cualquier caso está demostrado que es imposible estar sin besar a nuestras esposas –en Noruega tienen entre dos y tres mujeres por hombre y de cuatro a seis por reno- y que la venganza de éstas si se enteran de que vamos besando a extrañas hace de la gripe A un chiste de Snurrlsson Olafssen –el Chiquito de la Calzada local.

Consejos muy aconsejables:

- Ir desnudas por la calle. Está demostrado que en determinados casos la desnudez evita la gripe A en las mujeres. Ninguna de las diez guapas mujeres de entre veinte y treinta años que pasaron la prueba contrajeron el virus, aunque siete de ellas contrajeron ligeros síntomas de embarazo.

- Rezar a los dioses Odín, Thor y Gusstavson. Es posible que no suceda nada de particular, pero sus ceremonias siempre acaban en unas tremendas orgías de varias semanas que, quieras que no, tiene su punto.

En fin, para que luego digáis que no os mantengo informados

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Recepción a los campeones




Tras la apabullante victoria de ayer noche, esta mañana han regresado del Principado de Dalnia los componentes del equipo nacional de curling yune. Recordar que pese a su poca experiencia llevan más de tres partidos sin perder contra los chicos de Dalnia, a los cuales ayer dieron la puntilla con un resultado de escándalo.
Gloria eterna para nuestros jóvenes paladines del hielo.
Y gloria eterna también para nuestra amada nación.


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Receta de chiles con carne hechos en España


Atención, éste seguramente sea mi último comentario en este blog.
De hecho el último y póstumo comentario que os escriba en cualquier sitio o soporte. Dentro de 19 horas cenaré unos "chiles con carne" que me esperan desde hace horas macerándose en mi cocina. Así pues, una de dos, o este artículo contiene una deliciosa receta o lo que lleva escrita en él es la causa y razón principal de mi futura y prematura muerte.
Le he llamado "Receta de chiles con carne hechos en España" por dos razones muy sencillas: primera, porque es una receta de chiles con carne, segunda, porque está hecha en España y tercera -al final son tres- porque los ingredientes empleados son los que podemos comprar en España, lo que nos facilita mucho la labor a los españoles, ya que he sustituído algunos condimentos típicamente Tex-Mexicanos dificilísimos de encontrar por alimentos españoles más sencillos de adquirir para los que vivímos a este lado del Atlántico.
Allá vamos:

LA CARNE

Cortamos en taquitos pequeños una tajada gruesa de carne roja -vacuno, toruno, lo que más rabia os de- y la dejamos en un cuenco -o, si sois muy pijos, en un cuenquito- a la espera del "baño radioactivo".

Preparamos un adobo para esa confiada carne procediendo de la siquiente manera: en un mortero metemos dos o tres chiles chiplotes adobados -de venta en supermercados, por ejemplo, marca "La costeña"-, para saber lo que pican los pinchamos con el tenedor y luego lamemos el tenedor. Sí, eso pican. Bueno, pues dos o tres y si os da miedo, os metéis a cocinar sopas. Junto a los chiles añadimos ajo picado -dos o tres dientes-, sal al gusto, pimienta negra al gusto, comino, pimentón, orégano -al gusto, al gusto y al gusto- y luego especías a vuestra discrección y fantasía. Vertemos un poco de agua y machacamos, machacamos, machacamos... así hasta que se hace una pasta que será la protagonista de nuestro "baño radioactivo"

Mezclamos el adobo que acabamos de hacer con la carne en taquitos que previamente habíamos dejado en un cuenquito y la dejamos macerar durante mucho rato. Media hora como poco.

No se vayan todavía, aún hay más...


LA NO-CARNE

Por "no-carne" entiendo lo que viene a continuación:
En un puchero vertemos un generoso chorro de aceite de oliva virgen, lo ponemos a fuego lento y vamos añadiendo para que se doren pacientemente: tacos de cebolla no muy grandes, pimientas de cayena sin semillas -las que queráis, se trata de que pique-, "alegrías riojanas" -que son unos pimientos rojos en latas pequeñas de dos unidades que pican que da gusto-, pimientos de padrón sin pepitas y cortados en trocitos diminutos... oyes, y si se os ocurre alguna cosa más, pues también, qué se yo, si os sobra un pimiento rojo, pues a dentro. Un plátano como que no.

Paralelamente -en el espacio tiempo- en una sartén ponemos a dorar unos tacos de tocino, y una vez dorados los metemos en el puchero también.

EL TODO

Una vez tenemos en el puchero dorándose el sofrito antedicho con la panceta, subimos el fuego de la sartén hasta que queme solo de mirarla y en ese momento echamos la carne adobada.
Se trata de que esté poco tiempo, de que no se queme el adobo, pero de que sí se hagan por fuera los taquitos. Si hacemos esto así "cerraremos" los taquitos de carne que seguirán crudos y jugosos por dentro y no quedaran correosos por mucho que estén luego borboteando alegremente en el puchero.
Cuando consideremos que ya están bien hechos por fuera, los añadimos al puchero y observamos lo que llevamos hecho:
En un puchero tenemos una carne adobada rodeada de verduritas y tocino sofriéndose a fuego lento. Vale, vamos bien.

Ahora queda el último paso: añadirle alubias rojas con su líquido -una lata o dos- y tomates machacados -preferiblemente pelados para que luego no os queden hilillos de piel, para pelarlos podéis usar un cuchillo o meterlos con un corte en cruz en su base en agua hirviendo unos minutos, ya veréis como la piel se rompe y se quita con facilidad-. Sobre los tomates yo os recomiendo que les quitéis las pepitas -no alimentan gran cosa y no me gusta verlas por el plato- y que los paséis por la batidora para ahorraros el machacado antedicho.
Vertéis también un poco de tomate frito -es peor que los tomates naturales pero da color- y una cerveza negra.
Ahora os tiene que quedar un puchero colmado con la carne y las verduras bajo unos cuantos dedos de líquido. De eso se trata: lo dejáis a fuego lento hasta que el líquido se evapore y el conjunto os quede cubierto de un caldo espeso y cremoso csi como un puré.

CUANTO MÁS, MEJOR

El picante, cuanto más tiempo está, más sazona, así pues, si en lugar de comeros el plato hoy lo dejáis en el puchero hasta el día siguiente y entonces lo caléntáis y os lo coméis sabrá mucho mejor.
De hecho, la buena comida es la que sabe mejor después de dos calentados: la fabada, mejor, la hamburguesa, peor, la paella, mejor, la pizza, peor, el potaje, mejor, los perritos calientes, peor...

ACOMPAÑAMIENTO

Y hala, a disfrutarlo. Cuidado que picará ya que lleva: los chiles adobados, las alegrías riojanas, los pimientos de padrón y la pimienta de cayena. A alguno la pimienta negra, el ajo o el pimentón les pueden resultar fuertes o picantes, pero creedme, en este plato os sabrán como un delicioso vaso de agua en comparación.
Una cosa más: no seáis tontos, el picante es para disfrutarlo no para sufrirlo, poned de guarnición tacos de queso, nachos, guacamole, alimentos que no piquen y que sean pastosos -vale, los nachos no son pastosos pero están ricos-, así jugaréis con el contrate de picante y suave.
Y dejad cerca grandes cantidades de líquido, a poder ser cervecil



texto secundario

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Los nuevos cazas polivalentes de mi nación onírica


¡Que tiemble el eje del mal!. Que tiemble incluso el Principado de Dalnia si se atreve a declararnos la guerra del curling -tampoco sería tan raro, ya hubo una "del fútbol"-. La República Yune ha adquirido recientemente una partida de 12 Sukhois 30 como el que presentamos a continuación, ya decorado con las pinturas nacionales e insignias de el piloto "El Brujo"


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