Si queréis ver la película la he agregado al final de este artículo, y si queréis conocer su historia antes, es esta:
Durante la Segunda Guerra Mundial, el ministerio de Marina japonés encargó al realizador Mitsuyo Seo la realización de dos películas animadas de propaganda: la primera de ellas fue “Momotaro y las águilas del mar”, un mediometraje que trataba de ilustrar a los más pequeños la acción de Pearl Harbor. Estrenado en 1943, enseguida gozó de gran popularidad, lo que llevó a las autoridades a encargarle un segundo y más ambicioso proyecto: “Momotaro y los guerreros del dios del mar” –también lo he visto traducido como “Momotaro –o Taro Melocotón- y los divinos guerreros del mar”, e incluso como “Momotaro, Dios de las olas”- que se convertiría en el primer largometraje completamente animado y hablado de la historia del “anime” japonés.
El personaje principal, Momotaro o Taro Melocotón, es el protagonista de un conocido cuento infantil tradicional japonés, al que en esta ocasión visten de uniforme para recrear la invasión de la por entonces colonia holandesa de la isla de Sulawesi, aunque los “malos” estén personificados como británicos. En ella no solo explica a los niños cómo actúan los paracaidistas, sino también, y siguiendo los dictados de gobierno nipón de aquellos días, cómo “liberan” de paso a los pueblos asiáticos oprimidos por el yugo europeo.
Curiosamente, su director, Mitsuyo Seo, comenzó su carrera en el mundo de la animación trabajando de forma clandestina en un estudio en el que se realizaban películas de propaganda comunistas hasta que, durante la última guerra con China, la presión policial les obligó a concluir sus actividades. Entonces entró a trabajar en los estudios Shōchiku, donde Masaoka Kenzo le enseñaría la técnica de animación en acetato incluyendo el sonido.
La película se estrenaría en abril de 1945, aunque la demoledora campaña de bombardeos iniciada a mediados del anterior año a penas sí dejó salas de cine en la que proyectarla. Ni público con el ánimo de acudir a verla.
Tras la guerra la cinta desapareció y durante años se pensó que las autoridades militares americanas la habían requisado para destruirla, sin embargo, a mediados de los años ochenta apareció una copia que alguien ha “colgado” gentilmente en Youtube y que es la que yo, a continuación, os ofrezco encantado.
Que la disfrutéis.
